| Tejido de defensa puede causar molestias |
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| Escrito por Angie López Arias |
| Lunes 07 de Septiembre de 2009 00:00 |
• Las amígdalas y adenoides• Cuando se nace, estas estructuras evitan la entrada de microorganismos dañinos, pero en ocasiones pueden dar problemas
Al inflamarse las amígdalas o las adenoides, se producen severas molestias. Foto: Photos.com
Y es que las personas alérgicas reaccionan a los alergenos del ambiente como el polen, la pelusa de los animales o peluches y ácaros, entre otros, lo cual provoca que las amígdalas y la adenoindes trabajen más, es decir, tienen una hiperactividad que hace que crezcan más y se agranden, conllevando a más problemas. Es un tejido de defensa con el que se nace, pues el sistema inmune no está maduro, por lo que se forman muchas barreras de defensa estratégicamente localizadas para que los microorganismos que quieran entrar queden atrapados. Las amígdalas están ubicadas en la parte lateral de la garganta y las adenoides en la parte posterior de la nariz”, explicó la otorrinolaringóloga Rebeca Campos. Según la especialista, ambos tejidos cumplen su función principal hasta los cuatro o cinco años, pues alrededor de los siete años involucionan hasta ser casi imperceptibles, el problema surge cuando se presentan infecciones a repetición o alergias, porque esto hace que crezcan en tamaño, ocasionando muchas molestias. Si se dan más de tres infecciones en seis meses o más de cuatro en un año es necesario intervenir. Los niños son los que más sufren con las amígdalas, ya que tienen dolor de garganta, secreciones, tos, flemas y fiebre. Además, cuando las adenoides están grandes los pequeños respiran por la boca, lo cual puede impedir un adecuado desarrollo facial”, aseguró.
AdultosSegún Campos, para la adultez las adenoides ya no están y si aún existen deben ser evaluadas para descartar que se trate de linfomas, no ocurre lo mismo con las amígdalas, debido a que los adultos también pueden padecer molestias, lo cual se asocia a infecciones a repetición y mal aliento, porque es un tejido en el que se puede formar “caseum”, que son restos de comida malolientes. Usualmente, los problemas inician desde la infancia, por eso es más fácil detectarlos y tratarlos. Los adultos consultan más por infecciones a repetición o mal aliento, pues son los síntomas aislados más frecuentes que presentan las amígdalas, lo que no es normal en los adultos es que tengan adenoides”, dijo Campos. La experta indicó que si las amígdalas o las adenoides no dan problemas no hay indicación para quitarlas, pero en cuanto causen problemas constantes es necesario retirarlas quirúrgicamente, a fin de evitar complicaciones, ya que si bien son tejidos de defensa, de dar molestias, no es adecuado mantenerlos. Existe el mito de que si las amígdalas se operan la persona puede enfermar de neumonía o infecciones en los bronquios, esto no es cierto, pues después de varios años, tanto las amígdalas como las adenoides pierden su función, por lo que si dan problemas hay que quitarlas, de lo contrario no hay indicación para sacarlas”, agregó. Si hay infecciones a repetición, problemas de obstrucción para respirar o para tragar, sospechas de presencia de cáncer, convulsiones con fiebre y las infecciones se acompañan de sangrado es importante intervenir”, puntualizó Campos. Intervención
Y es que con la técnica se disminuye el sangrado durante la operación y después de la cirugía, también se reduce el dolor luego de la operación, permitiendo así una recuperación más rápida y con menor riesgo de complicaciones, lo que hace que las personas puedan reincorporarse más rápido a su vida habitual. Hemos empleado esta técnica en la mayoría de pacientes y los resultados han sido muy alentadores, ya no vemos esas recuperaciones dolorosas, por lo que las personas empiezan sus actividades normales antes de lo que se esperaría”, aseveró Campos. Para más información comuníquese al 22 37 72 46. |
| Última actualización el Lunes 07 de Septiembre de 2009 06:46 |